lunes, 7 de abril de 2008

Richard Avedon: El día en el que la fotografía cobró vida


Dovima con elefantes (Cirque d'hiver, París, 1955)

Parece que han pasado siglos desde el último articulo. Dos semanas en las que me ha dado por hacer de todo menos volver a escribir. He estado con la cabeza puesta en el proyecto fin de carrera y en los ratos libres me he reconciliado con mi guitarra e, incluso, me ha dado por dibujar (aunque no sepa, pero me divierto. El día en el que me salgan garabatos medio decentes prometo una tira cómica para el blog con Holly como protagonista), por lo que no he tenido ningún rato en el que me sintiera con ganas de contaros algo interesante, y ya se sabe, sin ganas no se va a ningún sitio. Hazlo o no lo hagas, pero nunca lo intentes. Sin embargo, colocando la ingente cantidad de fotos que tengo guardadas de Audrey Hepburn me dí cuenta inmediatamente de que había una persona que se merecía un hueco en esta sala a la voz de ya. Esa persona es el fotógrafo Richard Avedon.

He de confesaros que soy un completo ignorante en lo que a fotografía se refiere (sólo se apuntar y disparar, y soy de los que salen en todas las fotos con los ojos cerrados), pero los grandes cuadros se han pintado para el gran publico, ¿no es verdad?. Creo que no hace falta ser experto en belleza para reconocerla cuando la ves, lo mismo ocurre con el talento, se siente, y es algo universal. Por esa razón cuando uno observa sus imágenes se da cuenta de que está ante algo especial.




Modelo con un abrigo de Cardin (París, 1957)

Avedon comenzó trabajando para Harper's Bazaar, y allí creo el photoshoot tal y como lo conocemos hoy en día, y aún sigue siendo imitado. La modelos vivían dentro de sus fotografías, mostraban orgullosas sus prendas paseando por París y conquistaban a todo aquél que se acercara arropadas por Balenciaga. Lucían altivas y orgullosas, adorables y risueñas, pero siempre vivas, parecía que su cámara se había colado en el lugar y en el momento mas inesperado, para inmortalizar un momento de pura espontaneidad. Las modelos de Avedon eran mujeres, no maniquíes, y se comportaban como tal.

Si se trataba de una fotografía de interior mas al uso, Avedon también imponga su sello y captaba a sus musas en extrañas y provocadoras posturas o simplemente lanzando una sugerente mirada que cautivase al observador. De esta manera llego a crear imágenes tan sorprendentes y atemporales como el posado de la modelo Dovima (todo un icono para Avedon y una de sus principales musas en el mundo de la moda) vestida de Dior y flanqueada por dos enormes elefantes, dotando al a imagen de un inmenso contraste entre la gracilidad de Dovima y la pesadez de los paquidermos, o el reportaje para Harpers Bazaar que realizó con Audrey Hepburn en los 60 mostrando el lado más chic de la actriz que se convirtió en una inequívoca fuente de inspiración para, entre otros, un tal Jordi Labanda.



El prototipo "chic"

Cabe reseñar que Avedon ejerció de asesor durante el rodaje de la Funny Face, en la que se ve reflejado totalmente en el personaje del fotógrafo Dick Avery interpretado por Fred Astaire, creando una inolvidable escena en la que Dick (Astaire) realiza una sesión de fotos con Jo (Audrey) que rebosa de estilo Avedon. Otra curiosidad es que la propia Audrey dijo que lo primero que vio nada más pisar Nueva York fue la estatua de la libertad y Richard Avedon, dando muestra de la importancia del famoso fotógrafo.




Audrey y Dovima leyendo un ejemplar de Vogue en un descanso del rodaje de Funny Face (Stanley Donen, 1957)

También se cultivó ampliamente en el arte del retrato. Durante largas y agotadoras (dicen) sesiones fotográficas bajo a las estrellas más brillantes al raso de la tierra, mostrando su lado más humano y cercano y alejándose del personaje que fotografiaba para acercarse a la persona. Así nos dejo asombrosas imágenes de personalidades de los ámbitos más diversos, la viva mirada de Picasso, el histrionismo de Dali, la ternura de Marilyn, Dylan y su guitarra, una sonriente Janis Joplin, un joven Marlon Brando, un cómico Orson Welles, la fuerza contagiosa de Katherine Hepburn, los hipnotizantes ojos de la Taylor, la sobriedad de Kofi Annan o la andrógina figura de un joven Truman Capote. Todos se rendían a sus pies.

Aparte del retrato de personalidades del espectáculo y de trabajos en el mundo de la moda, Avedon también se recreo en trabajos más personales. En este campo capto las costumbres y la esencia de lo más profundo del país en la serie "In the American West", retrato tal y como ellos decidieron a la clase política y al establishment americano en el 76 (dejó la pose y el vestuario a elección de los fotografiados, para no interferir en el trabajo con sus propias ideologías y opiniones) en la serie "The Family" para la revista Rolling Stone y realizo una imponente serie de fotografías a su padre durante los últimos años de su vida que sobrecogen por su cercanía y realismo, nada de poses forzadas ni escenas estudiadas, solamente su padre. Su ultima obra , que quedo sin terminar, fue un portafolio llamado "Democracy" dedicado a las elecciones del 2004 en la que fotografió a políticos, personalidades de los medios de comunicación y gente mostrando su apoyo a cada candidato en un intento de recoger el sentir general frente a tal evento.

Descurbidlo, admiradlo, vividlo.



Más imágenes: The Richard Avedon Foundation


PD: No sólo ha sido Avedon el que me ha animado a escribir, también influye el saber que hay gente pululando por la sala. Gracias por estar ahí.

PD II: Acabo de leer la descripción que de este blog aparece en la parte superior derecha. Allí habla de butacas, describiendo a esta "sala" como una sala de cine al uso. Sin embargo cada vez tengo menos claro que sea un sala de cine solamente. En estos pocos meses este pequeño lugar ha cambiado y se ha convertido en otra cosa, no se si mejor o peor, pero es otra cosa. Espero que os guste tanto como a mí.


martes, 25 de marzo de 2008

Esto no se toca niño, con esto no se juega........


El cine desde siempre ha sido una infatigable fabrica de sueños, y en ocasiones la complejidad de esos sueños ha requerido de la utilización de ciertos trucos para llevarlos a la realidad, para convertir lo imposible en posible. Podía ser una maqueta, un muñeco, un disfraz o un simple petardo, el ingenio del artista siempre superaba el reto. La gran fabrica de sueños jamas se detuvo y daba igual que fuese una manada de dinosaurios o un humilde granjero que tocaba las estrellas a bordo de su flamante nave de combate, cualquier historia podía ser contada.

La exigencia del público cada vez se hacía mayor, las ideas cada vez más complicadas de llevar a cabo, los sueños se tornaban irrealizables. Hasta que aparecieron los efectos generados por computador. A partir de esta poderosa irrupción las barreras de la imposibilidad fueron cayendo una a una y cualquier imagen que uno pudiera imaginar podía ser llevada a la gran pantalla. Pero, como es sabido, el poder nos corrompe. La escasez se volvió en abundancia, y más tarde en exceso, y los maravillosos trucos de magia que debían de estar al servicio de las historias se comieron a las propias historias, abusando de una tecnología que en muchas ocasiones sigue sin estar a la altura.

Y yo desde aquí pregunto: ¿ Nos asombraríamos igual viendo la estrella de la muerte si el Emperador no fuera tan malditamente astuto? ¿Nos ilusionaría ver lucir un sable láser si Obi-Wan no nos hubiese explicado en su vieja choza qué es la Fuerza? ¿ Nos asustaría ver el ojo de Sauron si no viéramos como propios camaradas a los seres a los que amenaza? ¿ Por que parecen mejores los efectos especiales de Terminator 2 que de Terminator 3? ¿Por que nos impresionaba el Depredador en aquellas junglas de Vietnam y nos da vergüenza ajena en sus absurdas peleas con los Aliens? ¿Por que nos encanta ver a Spidey surcar los cielos de Nueva York en sus dos primeras aventuras y nos aburre en la tercera? ¿Por que acabamos hasta las cejas del genial Jack Sparrow y toda su compañia? ¿Por que cuando Lucas debe llenar la pantalla con la sensualidad de una enamoradiza Natalie Portman se dedica a montar a Anakin en una patata andante? Pongo sólo ejemplos que a todos se nos vienen a la cabeza, pero podía seguir y seguir. No creo que haga falta que conteste a las preguntas.

Afortunadamente sigue habiendo artistas que saben que lo que de verdad emociona e ilusiona a la gente es ver en la pantalla grande historias en las que los protagonistas sientan las emociones que ellos mismos sienten y que tengan las mismas ilusiones que ellos mismos tienen. El resto sólo son fuegos de artificio, el maquillaje y los decorados que redondean el efecto. Nada más.

Cuando Bogart torcía el gesto por contrariedad era real, cuando Peter Lorre gritaba de pánico ante su implacable jurado era real, cuando Henry Fonda defendía a un joven chiquillo frente a 11 incrédulos era real, cuando Michael Cane ajusticiaba a Lawrence Olivier con brillante astucia era real, cuando sentíamos lástima por que Jack Lemon no conseguía tener su apartamento ni una sola noche era real, cuando Gregory Peck se enfrentaba a todo un pueblo cargado de racismo era real, cuando Marlon Brando nos ofrecía una oferta irrechazable era real, cuando Rita Hayworth deslumbraba a los asistente con tan solo quitarse un guante era real, cuando Diane Keaton volvía loco al ya loco de por si Woody Allen era real, cuando James Stewart descuartizaba la anatomía de un asesinato era real, cuando Audrey Hepburn nos enamoraba cada vez que aparecía en pantalla era real........Esas y no otras son las cosas que nos llegan a lo más hondo, las cosas con las que nos identificamos, las cosas que realmente nos hacen soñar. El cine es mucho más que una demostración técnica y la tecnología que tenemos disponible es una útil herramienta, no un juguete.

Coco Channel daba este consejo: "Antes de salir mírate al espejo y quítate algo" Es un consejo fácilmente extrapolable.

jueves, 20 de marzo de 2008

Audreylized

Trasteando con el Adobe Premiere empecé mezclando vídeos que tenía guardados y al final acabé haciendo este marchoso recopilatorio de imágenes de gran parte de las películas de Audrey Hepburn al ritmo de la pegadiza canción Calabria.

¡Pegaos un bailoteo mientras lo veis, que ritmo no le falta!

miércoles, 12 de marzo de 2008

Las Hermanas Bolena


Fue un autentico bombazo, todo un shock. Lo recuerdo como si lo acabara de ver. Entré, como acostumbro a hacer, en la pagina de Natalie Portman y leí que estaba en preparación una película basada en la novela de Philippa Gregory "The Other Boleyn Girl" (por lo que, al basarse en una novelización de lo hechos, evitaré valorar el rigor histórico), que narra los encuentros y desencuentros, por decirlo de alguna manera, entre las hermanas Bolena, Maria y Ana, y el Rey Enrique VIII. Esto ya de por sí era una grata noticia, pero nada más bajar la vista un par de renglones leí que la propia Natalie interpretaría a Ana Bolena, mientras que el papel de Maria correría a cargo de Scarlett Johansson. Me quede sin habla. Lo volví a leer, 3 veces. Cerré los ojos y deseé con todas mis fuerzas ser Eric Bana, el afortunado al que le había tocado interpretar al Rey Enrique, y el que tenga una mínima noción de historia sabrá a que me refiero. Evidentemente, no funciono, pero me prometí a mi mismo que tenía que ir al cine a ver esa película fuese como fuese.

Por fin llegó el gran día, y tras refrescar la vista con las innumerables apariciones publicas de las dos protagonistas, me dirigí a la sala de cine sabiendo de antemano que iba a salir contento del cine, independientemente de la calidad de la película. Si esta era buena, ¿que más podía pedir?
Pues inmensa suerte la mía, que la película me gusto, y mucho, o al menos me sorprendió gratamente, pues tenía miedo de que con el pretexto de lucir a las dos bellas Bolena hubieran creado un film vacío y aburrido. Como dice el dicho, nada más lejos de la realidad.

La trama no es que nos ofrezca algo realmente nuevo ya que la historia es, valga la redundancia, historia. La Reina Catalina de Aragón no consigue darle un heredero varón al rey y este busca otros nidos para buscarlo. En estas el padre de las Bolena ofrece a sus hijas como amantes para escalar peldaños en el escalafón social, pero la ambición desmedida de Ana la enfrentará contra su inocente hermana en pos de los favores del Rey. A partir de aquí se sucederán confabulaciones, traiciones, amores, desamores, ataques de celos y demás torrentes de emociones que revolucionarán el país y dejarán a las Bolena en una situación comprometida. Nada nuevo, pero contado de una manera tan sumamente efectiva que te mantiene pegado a la butaca desde el principio hasta el final, aún sabiendo a ciencia cierta cual va a ser el desenlace.

Esa efectividad es, sin duda. una de las mayores bazas de la película. La trama se aleja de giros inverosímiles y rodeos cansinos y se dirige rauda y veloz hacia su desenlace, apoyada en un trabajo artístico de gran altura que, sin exageraciones técnicas y con una ambientación sobresaliente nos sumerge de lleno en la corte del Rey Enrique VIII, y en unas interpretaciones de altura con una Portman inmensa a la cabeza.

Scarlett Johansson nos encandila con su voluptuosidad e inocencia, dando a su personaje la timidez propia de una mujer que no reconoce sus encantos, mientras que la Portman nos ofrece un recital de miradas y gestos que traspasan la pantalla, aprovechando al máximo todo su encanto y haciendo comprensible la locura del Rey, compensando su (teórico) menor atractivo con un magnetismo arrebatador, ¿quién se resiste a tal despliegue?.Natalie, además, se adapta perfectamente a los cambios que su personaje sufre a lo largo de la película, sensual y cautivadora en un principio, implacable y decidida a su llegada a la corte del Rey y desgarradora en el último tramo. Aún tengo los pelos como escarpias por la escena final, lástima no haber podido ver la película en versión original para disfrutar así de su actuación sin las trabas del doblaje. El resto de los actores está a un buen nivel, especialmente Ana Torrent, que aprovecha muy bien el poco tiempo que aparece en pantalla dando mucho empaque a su Reina Catalina. En el otro trono Eric Bana cumple su cometido pero no llega a destacar, en parte por el protagonismo interpretativo de la Portman y en parte por la naturaleza de su personaje, demasiado plano en comparación con su importancia dentro de la trama.

Si buscáis aquí tramas que os hagan romperos la cabeza o batallas épicas dignas de la época, os decepcionará. Si en cambio os disponéis a disfrutar de una emocionante y altamente entretenida historia de amor novelesco bien rodada y con interpretaciones excelentes, es vuestra película. Si queréis disfrutar en pantalla grande de la presencia de dos de las mujeres más bellas y deseadas del planeta, también.


PD: Si queréis ver un simpático resumen de la película en forma de cómic, pinchad aquí.

sábado, 8 de marzo de 2008

¡Audrey y Givenchy vuelven a ganar!

Seguimos con premios, pero esta vez el honor es para Audrey, Givenchy y el famoso "black dress" de Desayuno con Diamantes, pues ha sido elegido como el más elegante vestido de la historia del cine según una encuesta realizada por el periódico USA Today, en la que participaron más de 3.800 lectores. En los puestos de honor han quedado otros dos grandes clásicos, en el segundo puesto está el vestido blanco de Marilyn Monroe que una rejilla de ventilación hizo famoso en La tentación vive arriba, creando una de las imágenes iconicas más famosas de la historia del cine y, en tercer lugar, el vestido rojo que luce Julia Roberts en Pretty Woman.

Si deseáis admirar al ganador para poder opinar sobre dicha elección tan solo tenéis que pasaros por el museo del traje de Madrid, el "black dress" más famoso de la historia del cine estará allí esperándoos. Y, si no estáis de acuerdo con la encuesta, ¿cual elegiríais vosotros? Mientras os decidís, os dejo unas imágenes de los elegidos.

1- Audrey Hepburn en Desayuno con Diamantes (Hubert de Givenchy)



2- Marilyn Monroe en La Tentación Vive Arriba (William Travilla)


3- Julia Roberts en Pretty Woman (Eugene Alexandre)


Fuente: Contactmusic

jueves, 6 de marzo de 2008

Premio Blogger del Día


Ayer noche, justo antes de acostarme me di, como suelo acostumbrar, un rápido paseo por mis blogs preferidos. Entre ellos está el gran blog de Ramón Balcells, el 7éptimo arte, por el que pase para ver si había posteado alguna nueva reseña, y cual fue mi sorpresa al ver que este coqueto blog había sido distinguido, junto a otras 6 bitácoras, con el premio "blogger del día". Desde aquí le agradecemos una vez más el galardón y nombramos (Holly y un servidor) , como manda esta entusiasta cadena, a nuestros 7 bloggers del día.

Antes de nada, aquí están las reglas de la cadena:

* Debe ser atribuido a los blogs que se consideren buenos blogs y que uno acostumbra visitar regularmente y deja comentarios.

* Cuando se reciba el premio se debe escribir un post indicando quien fue la persona que te dio el premio y su respectivo link a ese blog.

* Una etiqueta al premio

* Indicar 7 blogs que recibirán el premio.

* Se debe exhibir orgullosamente la etiqueta del premio, preferentemente con el link donde se habla de él.

* (Opcional) Si quieres dar publicidad a la criatura con demasiado tiempo libre para hacer el premio o que tuvo la idea de inventar el premio, o sea Skynet, el autor va a estar muy agradecido.


And the award goes to:

El Séptimo Cielo: El primer blog que comenzé a visitar asiduamente y que me ha enganchado totalmente. ¡Si hasta tiene programa de radio! No os lo perdáis.

Curioso pero de cine: Cine desde todos los puntos de vista. Curioso, como su propio nombre indica.

El Cine de Hollywood: Cine, series, espías, agentes secretos y mujeres, muchas mujeres.

Major Reisman - Cine Bélico: Si vas diciendo por ahí que te gusta el cine bélico, sería un pecado que no entraras en este blog. Imprescindible para los amantes del genero.

Tu Blog de Cine: Un punto de encuentro para todos los cinefilos.

Faraonika: Un poco de todo y de todo un poco. Un blog encantador.

El 7éptimo Arte: Criticas muy acertadas y agradables de leer, un "must have" para vuestra lista de favoritos. (No es devolver el premio, es que te lo mereces)

Ahora, ¡a celebrarlo!




sábado, 1 de marzo de 2008

Expiación: Más Allá de la Pasión ( Atonement )


Algunos lo llaman el efecto mariposa, una de ellas aletéa en Tokio y en la otra punta del globo hay un huracán. Otros lo llaman Teoría del Caos, según la cual cambios aparentemente sin importancia en las condiciones iniciales dan origen a divergencias abismales en el resultado final. Al fin y al cabo, si aplicamos esto a nuestras vidas, la conclusión es la misma. Hechos que en un momento dado carecen, bajo nuestro nublado punto de vista, de la importancia que merecen, pueden marcar nuestro camino con sorprendente determinación y sólo la privilegiada posición que nos da el paso del tiempo nos hace darnos cuenta del peso de nuestros actos.

Sobre este eje gira la historia de Expiación ( obviemos el subtitulo que la distribuidora española se ha sacado de la manga), la última película de Joe Wright, basada en la novela homónima de Ian McEwan, que ha sido nominada a los Oscars en la última edición y que, bajo mi punto de vista, hubiese sido una más que digna ganadora. Cuestión de gustos, como se suele decir o, como dicen algunos, una película de tan marcado acento ingles lo tenía un poquito más difícil que las demás ( en sentido literal y figurado, a más de un yankee le costaba seguir el hilo de las conversaciones).

La película nos presenta a los Tallis, una acaudalada familia de la campiña inglesa en los años precedentes a la segunda guerra mundial que vive un momento de esplendor. La pequeña de la familia, Brioni, acaba de finalizar la redacción de su primera obra de teatro, "Las Tribulaciones de Arabela", y está ansiosa de poder representarla para su hermano, que vuelve a casa, y para Robbie, el hijo del criado, del cual está platónicamente enamorada. Sin embargo, la relación sentimental de su hermana mayor Cecilia con Robbie provocará un ataque de celos en Brioni que, tras una serie de hechos desencadenantes magistralmente mostrados desde los diferentes puntos de vista en una lección de montaje, da lugar a la separación de ambos, y hasta aquí puedo leer.

Todo esto ocurre en 45 minutos que son un disfrute para cualquier cinefilo que se precie, todo está contado a un ritmo trepidante, sin dejar de lado unas muy buenas presentaciones de personajes y utilizando los ya mencionados distintos enfoques para las escenas clave. A partir de esos 45 minutos se ha criticado mucho el bajón de ritmo del film, pero tal vez se deba a la comparación con la primera parte, demasiado veloz como para mantenerlo durante todo el film. En ese segundo tramo veremos el paso de Robbie por la guerra, regalándonos un plano-secuencia de unos 10 minutos que también ha sido tachado de innecesario y al que pongo como única pega el no haber podido disfrutarlo en la pantalla grande, y el entrenamiento como enfermera de la Brioni adolescente (que me recuerda enormemente a las enfermeras de cierto pueblo maldito) que arrastra su culpabilidad a lo largo de los años.

Si se le achaca a esta segunda parte del film su perdida de ritmo, no se le pueden negar las magnificas escenas que nos depara. A la gran secuencia de la playa podemos añadir las oníricas secuencias en las que Robbie lamenta su destino delante de una pantalla de cine, aquella en las que una extraña mujer le lava los cansados pies,o la conversación de Brioni con un herido moribundo, todas ellas llenas de significado y cargadas de emoción.

Tras esto, los minutos finales son magníficos. La escena de la visita de Brioni a Cecilia y el brillante final en el que vemos brevemente a una Brioni ya mayor cierran esta emotiva historia, que no es de guerra aunque aparezca la guerra en ella, y que no es simplemente una historia de amor, aunque juegue un importante papel.

Las interpretaciones son en general excelentes, con la sorprendente Saorsie Ronan, nominada al Oscar por su interpretación de la Brioni niña, un James McAvoy (Robbie) que en cada pelicula me parece mejor actor, una Keira Knightley muy convincente pero con un papel muy perjudicado por su desaparición durante gran parte del metraje, una Romola Garai (Brioni adolescente) que transmite su dolor sin ninguna estridencia y una Vanessa Redgrave (Brioni anciana) que en unos breves minutos nos deja boquiabiertos.

No puedo dejar de nombrar la bella banda sonora, obra de Dario Marianelli, y que no paro de escuchar. Los característicos sonidos de una vieja maquina de escribir pasan a ser parte de la música, así como sorprendentes utensilios, como mecheros. Una partitura de corte clásico pero muy emotiva y con algún toque muy original.

En definitiva, una gran sorpresa para mí, pues me esperaba un tostón que me olía mal ya que la Kinghtley nunca me había convencido, Así que, los que no la hayáis visto, ¡no se a que esperáis!. Yo por mi parte voy a ver hoy mismo Orgullo y Prejuicio, a ver si me gusta tanto.....o no.



PD: Con lo que Holly y yo no estamos para nada de acuerdo es con la elección del vestido de Cecilia como el mejor de la historia del cine. No señor.

viernes, 22 de febrero de 2008

Historias de Cine( I ): El talento y la musa


En cualquier ámbito de la vida podemos encontrar, si buscamos un poco más allá de la superficie, historias apasionantes que, de tan intensas que son, nos influyen de alguna manera. Historias que nos alegran, nos entristecen, nos ayudan a superar un bache, nos cambian el cristal a través del cual vemos las cosas o, simplemente, nos entretienen, que no es poco. El Cine no podía ser menos.

Desde aquí me dispongo a contar, de la mejor manera que pueda, aquellas anécdotas o entresijos relacionados con el séptimo arte que, de alguna manera, traspasan la pantalla y nos llegan más intensas que la mejor de las escenas. Sin efectos especiales, sin engaños.

Se dice que el artista no es nadie si una inspiración. Ese alguien, o algo, le abre los ojos, le aclara las ideas, le hace ver las cosas de una manera única, le da a una ocurrencia cualquiera el carácter suficiente para que cobre vida y no termine, como tantas otras, en la papelera del olvido. Es, en definitiva, el lazo de unión entre el artista y su obra.

Para ningún artista es la misma, así como para ningún gremio. Para el cineasta puede ser un actor o actriz fetiche, una experiencia vivida o una obra anterior, para el músico un lugar especial o un antiguo amor, para el pintor, su modelo. Para el diseñador, como no podía se menos, la inspiración suele tener forma de mujer.

Situémonos. París, año 1954. La moda se respira en el ambiente, se palpa, se siente. La ciudad adora engalanarse para lucir su elegancia gracias a los talentosos diseñadores que aspiran a hacerse un hueco en tan competitivo mundo. Entre ellos existe un joven y prometedor creador de porte imponente, también tenía ascendencia aristocrática, que comienza a conseguir trabajos de importancia lanzando colecciones que asombran al publico ( y digo bien publico, pues este arte en esta ciudad es todo un espectáculo) y viste a actrices de renombre para sus películas. Su nombre, Hubert de Givenchy.

Un buen día Hubert recibe un aviso de que la señorita Hepburn estaba a punto de llegar a su estudio para elegir el vestuario de su próxima película. Sería muy difícil hacerle un hueco pues todas sus costureras estaban hasta el cuello de trabajo para poder lanzar a tiempo su nueva colección. Pero Katherine, la gran Katherine, era una grandisima actriz, una excelente clienta y un inmejorable escaparate para sus diseños. Evidentemente, accedió.

Cuando la señorita Hepburn se presento en su estudio la sorpresa fue mayúscula. No era Katherine la que esperaba con una encantadora sonrisa en el umbral de la puerta, si no una joven muy delgada, muy alta y frágil, con ojos de gamo, cabello corto, un sencillo pantalón, una pequeña camiseta, unas francesitas y un sombrero de gondolero con un lazo en el que se leía la palabra Venezia. Su nombre, Audrey.

No se puede negar que en un primer momento el propio Givenchy se sintiese decepcionado por no recibir la visita que el esperaba y le dijo a la muchacha que lo sentía, pero que no podía crear nada nuevo para ella, por las razones antes contadas. La bella muchacha, Audrey, le dijo que no importaba, que le enseñara lo que tenia en el taller. No tardo en elegir los vestidos que le gustaban para Sabrina, un traje chaqueta de lana gris, un vestido negro de cuello marinero con lazos en los hombros que ha hecho historia y un impresionante vestido blanco de fiesta. Le sentaban como un guante.

Givenchy accedió a ayudar en todo lo posible para la película y Audrey quedo impresionada y eternamente agradecida por la disposición del diseñador a ofrecer su apoyo. Fue incapaz de negarse, cegado por aquel encanto innato que dejaba su belleza en un segundo plano. La mujer que tenía delante era, por así decirlo, la razón por la que se tenía que dedicar a esa profesión. En otras palabras, su inspiración.

Y vaya como la aprovecho. Oscar al mejor vestuario por Sabrina, que recogió Edith Head sin darle ningún crédito, reconocimiento mundial y, lo más importante, un nuevo estilo, la definición de elegancia plasmada en las sobrias lineas que vestían a su musa. Un estilo 1000 veces imitado, nunca igualado. Eran uno solo, el diseñador y su musa.

Ella, siempre modesta, decía que cualquiera podría copiarle y ser como ella, que ella, sin todo aquello que la rodeaba, los vestidos y complementos carisimos, los peinados y perfumes, era una mujer cualquiera. Lo que ella no sabia era que, precisamente, esa modestia era una de tantas cosas que formaban ese encantador conjunto que inspiraba al gran Givenchy.

Pero más allá de todos los diseños,los recuerdos Parisinos de Sabrina, los little black dress de Holly y los abrigos de Charada, había algo más grande aún. Un imperecedera amistad, una relación de autentica devoción mutua.. Esa amistad paso a través de todas las etapas de sus vidas, el cenit del éxito, el retiro voluntario de Audrey, su etapa como embajadora de buena voluntad de Unicef y, finalmente, su fatal enfermedad.

En la navidad de 1992, cuando Audrey estaba ya muy enferma, Givenchy fue con ella y con toda su familia a Tolochenaz, a pasar las que, como todos temían, serian sus ultimas navidades juntos. Es increíble saber que, según sus propias palabras, esa era la navidad más feliz de su vida, pues estaba rodeada de seres queridos. Le habían diagnosticado un cáncer, pero no le habían arrebatado su encanto.

El día de navidad precisamente, Audrey subió a su cuarto a duras penas, pues ya estaba muy débil, y bajo con regalos para todos. Pero en esta ocasión no eran objetos comprados. En esta ocasión les obsequio con algo mucho más personal y cargado de significado, sobretodo dadas las circunstancias. Les regalo recuerdos. Objetos que ella había guardado con mucho cariño a lo largo de su vida y que tenían un significado muy especial, pues ella no era de conservar montañas de cosas, si no sólo aquello que ella consideraba imprescindible: algún guion, fotos, cartas, su Oscar, ect......Y entre todos ellos, entre todas aquellas cosas materiales capaces de contar una vida sin palabras había un abrigo. Un abrigo azul, para ser más exactos.

"Toma el azul, Hubert. Por que el azul es tu color"- fueron sus palabras que pronuncio con un hilillo de voz. Tras decir esto, lo besó y se lo entregó diciéndole: "Espero que lo conserves toda la vida". Hubert se llevó su tesoro abrazado a él y se le vio con el a los hombros por el aeropuerto de París, ese regalo simbólico con el que Audrey le agradecía todo lo que él había significado para ella tanto en el ámbito profesional como en el personal. Huelga decir que su huella es imborrable y que aún a día de hoy, si uno sale a la calle y tiene la suerte de cruzarse con una mujer verdaderamente elegante, se acordará sin duda de está magnifica pareja.



Pd: Siento haberos tenido tan abandonados este mes. ¡Un fuerte abrazo a todos!

Imagen: L'ange des enfants

martes, 5 de febrero de 2008

Reflexiones Goyescas

Lo primero, decir que ni Holly ni yo hemos visto la ceremonia completa. Ella sólo vio la alfombra verde (?) y yo el discurso del nervioso Landa. Pero eso y los reportajes e imágenes del día siguiente nos han servido para sacar unas cuantas conclusiones:

- Utilizar una alfombra verde ya le resta glamour al asunto, pero si ademas la llenas del nombre de una marca de bebidas que se repite infinidad de veces a lo largo de la mísma, la cosa ya alcanza el calificativo de cutre.

- Piensa bien y acertarás. Nawja Nimri no lo hizo, y falló.

- Mó o no ha vivido un invierno en su vida o es del mismo pueblo que Quique Guasch. Lástima que no estuviera acompañada por Pé, pero se nota que la chica sabe bien en quien fijarse y estaba radiante.

- La Pataky se llevó un beso de Corbacho (Holly pone cara de asco), pero seguro que es mejor que los premios que se llevó por serpientes en el avión. Se nota que ya es una estrella de Hollywood, mete palabrejas en ingles de por medio cuando habla con la prensa. Según ella, siempre tienes que estar "ready" para vestirte. Ah, por cierto, ella tampoco acertó.

- Alfredo Landa es el primer actor que se alegra de no resultar premiado. Hubiese sido un suplicio para él el tener que dar un nuevo discurso. Pobre hombre, que mal lo tuvo que pasar, ahora es carnaza de youtube.

- Manuela Velasco, Maribel Verdu, Belén Rueda y Goya Toledo estuvieron a la altura.

- Neus Asensi estuvo a su altura.

- No importa lo glamourosas y guapas que asistan las invitadas (algunas), los trajes de Corbacho (o todo Corbacho) anulan todo rastro de buen gusto en 50 kilometros a la redonda.

- Por mucho dinero que tengas, si tienes alma de choni, serás choni..

- En cuanto a los premios no voy a pronunciarme, pues no hemos visto ninguna de las películas nominadas. Las dejamos para el "divivi", que al gato no podemos llevarlo al cine.


Ala, ya podéis despotricar y criticar lo que queráis en los comentarios. Yo voy a seguir soñando con el día en el que Natalie Portman esté nominada a un Goya.

Más información e imágenes: Poprosa

lunes, 4 de febrero de 2008

H & M - Fashion against AIDS

Para quitarnos de la cabeza a tanto bicharraco y sacarle a Holly el miedo del cuerpo, vamos con una noticia de las que alegran la vista. La fundación benéfica Designers Against AIDS, que mediante los diseños de personalidades de diferentes ámbitos lucha contra los peligros del SIDA, ha creado una colección de camisetas para H&M con lemas que intentan concienciar a la gente acerca de la amenaza de dicha enfermedad, promoviendo la utilización de las medidas de protección adecuadas para evitarla. Es realmente bueno que estas personas, cuyos mensajes tienen un alcance mediático tremendo, usen su popularidad en este tipo de causas.

Los artistas involucrados en este proyecto han sido Timbaland, Scissor Sisters, Katharine Hamnett, Rufus Wainwright, Good Charlotte, Ziggy Marley, Chicks on Speed, Justice, Jade Jagger, Henrik Vibskov, The Cardigans, My Chemical Romance y Rihanna. El precio de las camisetas no es para nada excesivo, pues oscilará entre 9,90 y 24,90 euros dependiendo del modelo y el 25% irá destinado a la fundación YouthAIDS, una iniciativa de educación y prevención contra el SIDA cuyo principal objetivo es la gente joven. Ya sabéis, conseguís una prenda única y diferente y a la vez colaboráis con una buena causa, que sienta de maravilla.

En los enlaces que veréis más abajo podéis ver toda la colección, pero para abrir boca os dejo con una imagen de la espectacular Rihanna con la camiseta que ha diseñado para la ocasión.

Actualización: Tras ver el video en el que la propia Rihanna explica las razones por las que se involucra en el proyecto y las inspiraciones de su diseño descubri que el lema "Believe" que reza su camiseta es el nombre de organización benefica que ella misma fundo cuyo fin es proporcionar a niños necesitados asistencia medica, material escolar, juguetes, ropa y más cosas que puedan requerir. Tal y como dice ella misma: "Si podemos proporcionar a los niños las herramientas necesarias para creer, podemos salvarles".


Más información: H&M
Designers Against AIDS
Coalición Youth Aids: YouthAIDS
Rihanna web: Rihanna Now