sábado, 1 de septiembre de 2007

Buenas noches y buena suerte


Buenas noches y buena suerte era la coletilla con la que Edward Murrow, periodista de la CBS, despedía su afamado noticiario y que sirve de titulo para esta película de George Clooney. En ella se nos narra el enfrentamiento entre Murrow y el senador McCarthy, máximo representante de la caza de brujas en la que se perseguía de forma agresiva a todo aquel acusado de ser comunista.

Todo comienza cuando un miembro del ejercito del aire es expulsado del mismo sin pruebas por ser considerado una amenaza para la seguridad nacional, ya que varios miembros de su familia son simpatizantes comunistas. Este hecho provoca la reacción de Murrow, que emprende a través de su informativo una difícil pugna contra McCarthy, debiendo soportar las presiones de patrocinadores temerosos de las represalias.




En este marco histórico el film de Clooney se posiciona claramente, defendiendo la integridad del periodismo honrado y los valores de unos medios de comunicación con posibilidad de ofrecer algo más que simple entretenimiento y burdas manipulaciones. Una historia muy adecuada para sentarse a reflexionar en esta época de aberrante dominio de la "telebasura".

En un comienzo muy "Alleniano" con una música perfectamente escogida, Clooney nos sumerge de lleno en el estudio de grabación del programa, lugar del que apenas saldremos, pues la practica totalidad del film transcurre en el edificio de la CBS. Este encerramiento es literal, pues la película se centra exclusivamente en el enfrentamiento Murow-McCarthy, pasando muy por encima sobre los hechos que sirven de marco para la trama y obviando la vida de los protagonistas fuera de su profesión. Todo ello dota a la película de un aspecto casi teatral, posiblemente intencionado para condensar la historia en 93 minutos.




Para sumergirnos aún más en la época, Clooney utiliza una impecable fotografía en blanco y negro y una puesta en escena plagada de primeros planos que remarcan la sobriedad de la película y otorgan el protagonismo a la expresividad de los actores. Resulta curioso que en algunos momentos la cámara no se centre en el personaje que habla, si no en las reacciones de su interlocutor. De esta manera disfrutamos de unas muy buenas interpretaciones, destacando David Strathaim como un Ed Narrow cuyas miradas y silencios son de lo mejorcito del film. El resto de interpretaciones son muy correctas. Tenemos a George Clooney en un papel secundario pero con su toque personal habitual, a Robert Downey Jr y Patricia Clarkson como un matrimonio prohibido con unos magníficos diálogos, a Ray Wise en una gran interpretación del atormentado Hollenbeck (junto con Strathaim es el más destacable) y a un montón de secundarios que completan un gran plantel. Como curiosidad destacar que Joseph McCarthy se interpreta a sí mismo, pues Clooney, inteligentemente, ha tirado de archivo para dotar al film de un mayor realismo.

Todas estas bondades demuestran el mimo con el que Clooney ha realizado su película, demostrando un gran amor al séptimo arte y en especial a las películas de la época, pero no consiguen esconder que la sobriedad se torna en indiferencia y que no es capaz de despertar emociones más allá de la pura admiración técnica y el poso reflexivo que deja tras su visionado.
Es una lástima que no consiga implicar al espectador y que el final sea un tanto soso, ya que se adivinan en todo momento las buenas intenciones de su director.

Que no todo sean malas palabras, pues al menos es de agradecer que aparezca alguien con talento que no se preocupe por hacer una película con la única intención de conseguir un blockbuster, si no de hacer la película que hubiera querido ver en el cine. Buenas noches Sr.Clooney, y mejor suerte la próxima vez.

3 comentarios:

robgordon dijo...

Pues no puedo opinar porque no la he visto.

No se estreno en su debida fecha en mi ciudad. Llegó pasada la celebración de los Oscars, y me dio pereza, puesto que lei que era un tanto aburrida...

Algún día le daré la oportunidad!

Saludos!

Pablo dijo...

Extraordinaria película, si señor, y en donde George Clooney nos demuestra que si se quiere se pueden hacer muchas y buenas cosas. Eso si, que nadie espere aquí un thriller o una película de acción, esto es una historia sobria realista y directa, que se centra en unos personajes que decidieron jugarse el todo por el todo, con tal de dejar constancia de la verdad. Una película de ver y no contar. Muy bueno tu trabajo amigo Roberfumi. Saludos!!!
http://pablocine.blogia.com

Roberfumi dijo...

Gracias Pablo. Como digo no me parece una película redonda, pero si con un nivel de calidad por encima de la media. Totalmente de acuerdo con lo que es una película de ver y no contar.

Saludos!!