jueves, 2 de octubre de 2008

Vicky Cristina Barcelona: La postal de Woody


Si tuviera que definir rápidamente esta película, diría que es una postal de tienda de souvenirs. Para el que ha disfrutado del viaje en cuestión tiene un significado especial, ya que evoca los recuerdos vividos en aquel lejano lugar, y, aunque tenga menos personalidad que una foto propia, es técnicamente más correcta. Sin embargo para el que no ha tenido la suerte de haber visitado dicho lugar, no es más que una foto, como las que ha visto a patadas una y otra vez. Bonita, pero nada más.



Yo, en este caso, soy el intrépido viajero, que no sólo vive muy cerquita de los lugares en los que se rodaron ciertas escenas, si no que ha presenciado el rodaje de dichas escenas. Para el resto, la cosa cambia, y el cúmulo de tópicos de postal de viaje por España y del español flamenco hace pensar que la película funcionará mejor más allá de nuestras fronteras. Mientras la veía me he acordado de Vega, el mítico luchador español de Street Fighter. ¿A que se dedicaba al bajarse del ring? Premio, era torero. Y sí, le gustaba una jartá el flamenco.





Vicky Cristina Barcelona nos narra (y nunca mejor dicho, pues una voz en off nos cuenta todo lo que pasa con pelos y señales, demasiados pelos y demasiadas señales) la historia de dos turistas Americanas, Vicky y Cristina (elemental, querido Woody), que van a pasar unas vacaciones a Barcelona, alojándose en casa de unos conocidos de Vicky, y allí, cenando en un restaurante, un misterioso pintor (Javier Bardem) al que Cristina (Scarlett Johansson) ya le había echado el ojo en una de las ya clásicas visitas a una galería de arte, les invita a pasar un fin de semana lleno de pasión y sexo en Oviedo. Cristina, que es la más fogosa de las dos, acepta encantada enseguida, ya que la aventura encaja a la perfección con sus ansias de vivir nuevas experiencias en el terreno amoroso. Vicky, por contra, que podría decirse que es el clásico personaje maniático y psicótico de Allen (su alter ego en cada film), se muestra reacia a la idea. Ella está a punto de casarse con un hombre que le dará lo que ella necesita en la vida, estabilidad.





Lo que viene a continuación es la formación de un triangulo amoroso, que se torna en cuarteto con la irrupción de Maria Elena (Penelope Cruz), la excéntrica e inestable ex-mujer del pintor Juan Antonio, sin duda el personaje más interesante y divertido de la película, consiguiendo levantar el ritmo de la misma. Penelope está genial en cada una de sus apariciones, sensual, irreverente, impredecible. Una bomba a punto de estallar. El resto de personajes no están a la altura, la Alleniana Vicky casi lo consigue gracias a el magnetismo de la bella Rebeca Hall, pero su destino y acciones se adivinan demasiado pronto. Scarlett se limita a aparecer (su personaje no da para más) y Bardem hace virguerias con un personaje que da la sensación de que podría haber dado para mucho más. Los secundarios, demasiado secundarios como para destacar.



Lo que transmite el film es desaprovechamiento, de lugar, personajes y actores. Todo necesita una vuelta más para llenar el hueco que las expectativas de cada película de Allen provoca. Más pasión e intensidad en las relaciones entre personajes (la inspiración que provoca Maria Elena en Cristina, que se convierte en una relación), más personalidad........más. No se trata de la sencillez de la película, Scoop es una de las consideradas obras menores, pero la esencia está ahí, es una película de Woody Allen del principio hasta el final, y yo la disfrute.





Definitivamente no se hacia que lado inclinar la balanza. Si bien es cierto que me esperaba muchísimo más de esta película, no puedo evitar cogerle cariño por ver en la pantalla las calles del casco antiguo de Avilés, el precioso jardin Francés en el que Vicky pierde la cabeza, el Faro de San Juan, el caserío de Tiñana, la escena de San Julian de los Prados (la primera vez que vi a Scarlett) o el picnic en el Naranco. Además, me llevo un bonito descubrimiento musical, Giulia y los Tellarini, autores de la pegadiza canción "Barcelona" que suena a lo largo del film. Me quedo con las ganas de verla en V.O. para captar por completo el significado de algunas situaciones, pero otra vez será.......Barcelona, te estas equivocando. Toma nota Woody.

4 comentarios:

Holly Golightly dijo...

Penélope Cruz que es como un cero a la izquierda.

Me gustó Rebeca, mucho. La actriz digo.

Roberfumi dijo...

jejeje, a mi Penelope me gusto mucho en esta película, y Rebeca ha sido para mí todo un descubrimiento, lástima de que el papel se quede algo corto en alguna cosa, por que ella está brillante.

Un beso.

Javi Triunviro dijo...

Penelope está genial en esta película y Rebecca Hall es un gran descubrimiento, pero debería estar prohibido verla doblada, es un crimen.

Saludos

http://ciudadquenuncaduerme.blogspot.com/

Roberfumi dijo...

Siempre se pierde mucho con los doblajes, pero en ocasiones como esta, en las que incluso varía el significado de algunas conversaciones, pues la cosa se pone peor. Habrá que tirar de la mula ;-)

Saludos!!!