jueves, 28 de agosto de 2008

Lo autentico


Lo autentico escasea, por eso es autentico. Nada de perchas sin alma. Nada de sonrisas de catalogo y carisma prefabricado. Nada de doble moral e hipocresía. Nada de ídolos de quita y pon y estrellas fugaces. Una mujer y su cuerpo. Blanco y negro, rubio platino, cuero y guantes de encaje. Kate Moss. Autentica.

Fue muy extraño cuando estaba haciendo aquellos anuncios de Calvin Klein y la gente escribía con spray cosas como "alimentame". Pero aparte de eso, soy inmune.
Tu ves esos retratos de Avedon y Penn y son simplemente muy iconicos, pero no siempre puedes decir si es el fotógrafo o la modelo. Cuando el retrato es bueno, probablemente son ambos.




Cuando era una niña era muy tímida. No dije nada hasta que tenía unos trece años y empece a rebelarme. Comencé a tirar puertas abajo gritando ¡Me voy!.



Interview magazine

Vía : Yeeeah!

miércoles, 20 de agosto de 2008

Kate Moss, felina para Interview

Rojo pasión. Mirada felina. Sensualidad salvaje. Kate Moss


Al igual que ocurre con las películas, que lanzan teaser posters, posters, teaser trailers y trailers para captar nuestra atención y abrir nuestras carteras, las revistas están iniciando una tendencia que consiste en mostrar la portada del numero siguiente con varias semanas de antelación. El turno esta vez es para la revista Interview, para la cual los fotógrafos Met & Marcus han retratado a Kate Moss a lo gata salvaje, y en estos tiempos de reinado del murciélago, bien podría pasar por la futura catwoman.


Un trabajo absolutamente brillante. La misteriosa mascara, casi veneciana, la mirada inconfundible de Kate, arrebatadora, el suave degradado del rojo, el titulo en blanco resaltando sin machacar la imagen, incluso el atrevido subtitulo (It's New, Pussycat!), todo es perfecto. Es de esas portadas que desearía tener en grande, enmarcada y colgada en mi habitación.


Fuente: Trendencias

jueves, 14 de agosto de 2008

El Joker, Aquiles y el brillo de las estrellas.


Cuando Aquiles descendió del Pelión tras completar su entrenamiento bajo la tutela del centauro Quirón, el profeta Calcante predijo que al joven Aquiles, el de los pies ligeros, se le daría a escoger entre dos vidas: Una de ellas sería corta y gloriosa, la otra, larga y anodina. Por todos es sabido cual fue su elección. A pesar de su negativa a luchar para Agamenón, tal era su ansia de gloria que rezo a su madre Tetis para que convenciese a Zeus de que ayudase a los Troyanos a hacer retroceder las lineas Griegas, para entonces llegar el con sus valientes Mirmidones. Aquiles desato su ira en el campo de batalla acabando con el más fiero de los guerreros Troyanos, Hector, y murió, como no, en el campo de batalla. El premio: La inmortalidad, la seguridad de que su nombre seguiría siendo coreado más de tres mil años después de que su cuerpo cayese.




Pero ese camino no siempre se elige tan deliberadamente, en ocasiones aparece, como una consecuencia natural a la tan ansiada gloria. El ingeniero diseñador de los replicantes Nexus 6 (Blade Runner, Ridley Scott, 1982) le decía a su más perfecta creación "La luz que brilla con el doble de intensidad dura la mitad de tiempo, y tu has brillado mucho Roy", como si estuviese escrito que su grandiosidad le llevaría, más pronto que tarde, a una desaparición inevitable. Esas palabras se le podían haber dicho a Heath Ledger mientras limpiaba el maquillaje de su rostro, tras haber regalado al mundo un personaje, desde ese mismo instante, inolvidable. De nuevo se repite la historia de una estrella que brilla de forma cegadora y desaparece tristemente, dejando, en este caso, al mundo del cine, con un poco menos de luz.


El espectáculo que Ledger nos brinda en cada una de sus apariciones como el sádico Joker es digno de recordad en todas y cada una de las innumerables listas de los mejores villanos de la historia del cine, y nos hace olvidar, durante 2 horas y media, la trágica historia que le acompaña. Estoy seguro de que el tiempo pondrá a este personaje en el lugar que merece, ya sea por el beneplácito general del publico o con un Oscar bajo el brazo (¿Por qué no?). Olvidaos de todas las habladurías, el morbo no ha hecho grande al personaje, si no el actor que le interpreta. Es ahora cuando a cualquier cinéfilo le salta la vena egoísta y la rabia que siente es por no poder disfrutar los papeles que podría habernos dado un actor así.

Pasarán más de tres mil años y a quien recordarán será, evidentemente, al guerrero de la boca pequeña, pero a mí el Joker no se me olvida, por que Heath a brillado, y mucho.

martes, 5 de agosto de 2008

La Chica del Puente (La Fille sur le Pont)


¿Cómo se me podía haber pasado por alto esta mujer? ¿Cómo podía haber olvidado esa mirada? ¿Cómo no podía estar ella entre las musas de este lugar? Estas y otras preguntas existenciales fueron las que me hice a mi mismo cuando no hace mucho me dio por volver a ver, tras muchísimos años, el vídeo del "Be My Baby" de Vanessa Paradis. Misterio, sensualidad, una maravillosa voz y mucha, mucha belleza. ¡Que mujer!


Tras quedarme hipnotizado durante lo que duraba la canción y las 5 horas siguientes me decidí a buscar toda su discografía y filmografia. No quería perderme ni un segundo de su carrera, y bendita la hora en que lo hice, pues gracias a ello descubrí una maravilla de película, de esas que cuando acaban te hacen gritar cual Garci ¡Que grande es el CINE! Si, con mayúsculas, en negrita y en lo que haga falta.




La chica del puente (La Fille sur le pont) comienza con un relato en primer plano de Adele (Vanessa Paradis) en el que relata a un interlocutor desconocido como ha sido su vida hasta ese momento, dos meses antes de cumplir los 22. Una relato crudo sobre una vida de engaños y desengaños, mala suerte y mucha ingenuidad. Adele siempre creía en las bonitas palabras del primero que se acercaba y siempre acababa sola y más desdichada que antes, hasta el punto de creer que personas como ella existían para mejorar la vida de los demás. Para ella, el futuro no es más que una sala de espera, una gran estación de tren en la que la gente pasa corriendo, con prisa, sin verla. Cogen taxis y trenes, tienen un sitio a donde ir, alguien con quien encontrarse mientras ella se queda sentada, esperando a que ocurra algo.


En esta poderosa introducción rodada, como todo el film, en un intimista blanco y negro, la Paradis derrocha sentimiento y naturalidad, haciendo tan creíble e interesante su relato que si me dicen que toda la película es un monologo de Adele yo me quedo tan contento. En pocos minutos el director Patrice Leconte consigue con las más absoluta sencillez contar lo que a otros les llevaría varias películas y un saco de millones. Una bofetada de buen cine.


Tras esto, nos encontramos con Adele al borde de un puente, dispuesta a saltar a las frías aguas para acabar con su desgracia, pero, en el último momento una voz salvadora le dice: "Pareces una joven a punto de cometer una estupidez". Esa voz es Gabo (Daniel Auteuil), un peculiar lanzador de cuchillos que rescata a jóvenes suicidas a punto de saltar para utilizarlas como asistentas - diana en su peligroso espectáculo. A fin de cuentas, si tanta gana de morir tienen no tendrán miedo....o sí?



Gabo le pide que confíe en su suerte, por que la palabra catástrofe que lleva escrita en la frente no se quitará con agua. La suerte hay que quererla, hay que mimarla. Hay que creer en ella. Pero ¿qué es la suerte? Y, ¿de donde surge?. ¿Pertenece a la bella Adele por que por fin ha creído en ella o a Gabo por que ha encontrado a su musa e inspiración?. Si, su inspiración. Por que Gabo no le pone ni un dedo encima mientras ve como ella, presa de su eterna ingenuidad, cae en los brazos del primero que le lance una mirada cariñosa. Sin embargo, ambos se darán cuenta de que nada funciona si estan separados, que un billete roto no vale nada sin su otra mitad, y que la suerte es algo que solo parecemos tener cuando somos realmente felices.


Esta es una de esas peliculas que me hubiese encantado ver en una sala de cine. Debe ser un lujo poder dsifrutar en pantalla grande de todas esa miradas que dicen más que 100 paginas de habladurias y de escenas como las de los lanzamientos de cuchillos en las que Adele rebosa más sensualidad que en cualquier escena mucho más explicita, seduciendonos envuelta en un halo de misterio en el que el perfecto blanco y negro, los peculiares movimientos de camara y la magnifica banda sonora redondean el efecto.


En este film encontramos un poco de todo. Tenemos una atípica historia de amor, tenemos sonrisas y lagrimas, encantos y desencantos, ilusiones y sueños, tensión, alguna que otra gota de sangre y una pizca de humor negro, como en la hilarante conversación entre tres personas que se acaban de arrojar de un puente, Adele, Gabo y un desconocido que anima a Adele a seguir intentándolo, ya que las primeras veces es complicado conseguir suicidarse. Es una pelicula de sentimientos, una pelicula que se siente.



Una película de las que te dejan una sonrisa en la boca, de las que querrias poder ver todos los dias. Pero dejemoslo así. Descubramos poco a poco estás maravillas, pues si todos los días nos encontrarasemos con algo así llegaría el momento en el que no sabríamos apreciarlo. Como la suerte, uno no la aprecia lo suficiente hasta que no llega el día en el que, por una u otra razón, se da cuenta de que esta le ha abandonado.

lunes, 14 de julio de 2008

Retroback: Granada se viste de Givenchy




La magia existe, que no os quepa duda. Magia, destino, la Fuerza, como queráis llamarlo. Pero está ahí. Por que la magia hizo que un día un niño se quedara alucinado frente a una pantalla de cine, y más tarde que se aficionara a él. Por que la magia hizo que un día, cansado de tener que buscar demasiado para encontrar brillantez, ese chico echara la vista atrás para degustar lo que el pasado tenía preparado para él. Por que la magia hizo que él aprendiera a valorar esa extraña y codiciada cualidad que algunos llaman elegancia, y que un buen día, en una película que le había sido regalada con una revista, descubriera que el cine y la elegancia se habían encontrado en una increíble mujer.

La magia siguió trabajando, e hizo que este chico se quedara embobado delante de la pantalla con cada segundo de metraje de esa mujer y con cada una de las imágenes en las que aparecía. Y finalmente, como no, por arte de magia, vio como la mayor y más grande exposición sobre la vida y obra de Audrey Hepburn, la "Audrey Timeless Exhibition" se acercaba a su país.

Retroback, que es el nombre del festival de cine clásico de Granada que, del 24 de Enero al 1 de Febrero del año próximo, se vestirá de Givenchy de arriba abajo para celebrar como se merece el 80 aniversario del nacimiento de Audrey Hepburn. Reposiciones de sus películas más emblemáticas en V.O.S, una retrospectiva de su carrera a manos de su propio hijo Sean Ferrer, un concierto para disfrutar de los clásicos temas de las bandas sonoras de sus películas a cargo de la orquesta de la ciudad de Granada y la impresionante exposición antes mencionada, repleta de objetos, fotografías y vestidos pertenecientes a la mujer con la sonrisa más cautivadora del séptimo arte.

Si queréis más información sobre el festival, echad de vez en cuando un vistazo a la web oficial (aún inactiva), al blog de un buen colega que está al tanto de todos los chismes del festival, y pasad por el foro hispano de la pagina L'ange des enfants, el mayor punto de encuentro de seguidores de la chica del cuello infinito. Estaremos, yo incluido, encantados de recibiros allí para informaros de lo que sepamos. Por lo pronto, seguid atentos tanto a este blog como a las otras fuentes de información, pues en los próximos días se irán concretando y confirmando algunas jugosas novedades......y hasta aquí puedo leer.


Actualización:

El 24 de Enero, en la inauguración del festival que tendrá lugar en el Teatro Isabel la Católica de Granada, Monica Mancini, hija del mítico compositor, y su banda ofrecerán un concierto en el que interpretarán tanto temas propios como temas de las bandas sonoras compuestas por su padre.

Seguiremos informando...........

viernes, 20 de junio de 2008

Kate Moss. London Calling


God save the Queen!

Kate. Siempre Kate. La Moss, o como prefiráis llamarla, pero ella, siempre ella. Mirada felina y sonrisa traviesa que marcan el ritmo de la moda con la precisión de un metrónomo, al son de la música que ella quiere tocar. Una mujer decidida enfundada en pantalones de pitillo, chaleco, sombrero o lo que quiera que se quiera poner, con paso firme que suena al London Calling de los Class, a las telecaster de Franz Ferdinand y, como no, al Belle et la Bete de los Babyshambles.

Kate es un icono, una musa para tantos y tantos, y me es realmente difícil el explicar por qué, a pesar de estar absolutamente convencido de ello y de encontrarme bajo el embrujo de la Moss. Es tan complicado como clasificarla dentro de un arquetipo de modelo. Ella no pertenece a las grandes divas, las míticas tops que deslumbraron en los 90 formando un grupo selecto de elegidas con mucho glamour y poca naturalidad, no es tan clasicamente bella, ni tan alta ni tan exuberante, no lo necesita. No es la modelo androgina de hoy en día, no es la extremista y excesiva Agyness Dean, ni mucho menos una de las miles de modelos impersonales y vacías que pueblan las pasarelas, es como el misterios cuadro de pequeño tamaño que no puedes dejar de mirar, ignorando las inmensas y perfectas obras de arte que le rodean. No intentes etiquetarla, no podrás, por que ella ordena y manda, por que ella no va a la moda, ella ES la moda, con mayúsculas. Ella es el viento, el resto, simples veletas.




Kate by night

Su atractivo va más allá de sus bellos ojos. Tal vez sea esa exultante rebeldía que irradia en cada aparición, ese caos que parece tocar a todo lo que le rodea, pero sin llegar a mancharle demasiado, o tal vez sea esa aplastante personalidad que parece decir a gritos ¡soy la Moss, miradme!, y que consigue que la suya sea una carrera de acción y reacción, si la golpean, ella se levanta con la misma fuerza, si no con más. Es todo ese conjunto de detalles que la hace tan diferente, esa extraña cualidad que consigue que más allá de tropiezos y escándalos todos la adoren y la mimen, como al genio que se le pasa por encima su toque de extravagancia por que sólo él puede hacer lo que hace.

Kate es "la modelo", el mayor y mejor exponente de lo que ello significa y abarca, por que ella no trabaja de modelo, ella lo es, de los pies a la cabeza y desde que se levanta hasta que se acuesta. Cuando hace una anuncio, cuando hace un posado o cuando sale a la calle ella es el escaparate. Un escaparate no solo de ropa, si no de actitud, de forma de ser y de vivir, ni buena ni mala, pero suya. Es un anuncio permanente, una marca se podría decir, cuya influencia dentro del gremio solo se puede comparar a lo que significa coca cola en el suyo. ¿Es todo producto de su innato encanto y su gusto visionario o, como en cualquier empresa que se precie, existen manos consejeras que le dicen que hacer, decir y ponerse en cada ocasión? Yo personalmente no puedo pensar que una personalidad tan fuerte sea controlada de esa manera, claro que le dicen que se tiene que poner para un photoshoot de una marca, pero el día a día es otro cantar. A decir verdad, me da igual, por que cualquiera puede hacer algo así y sólo es ella la que triunfa, y eso quiere decir algo. El "aura" no se crea en un despacho de marketing, se tiene o no se tiene.




Kate Moss para "Agent Provocateur"

Sólo es ella la que, portada tras portada, tiene el mágico poder de convertir cualquier cosa en un objeto de deseo para las masas consumistas, deseosas de parecerse un poco más a la rebelde e incombustible Moss. Y parece que siempre será así, pasaran modas y tendencias, vendrán y se irán las incontables "nueva Claudia" y "nueva Naomi", las "it girl" del momento y las voluptuosas tops, pero, hasta que ella decida, será la Moss la que ocupe las portadas y diga cuando empieza y acaba "el momento de....". La inglesa más famosa que la mismísima reina, el coqueto mini classic de las modelos, una mujer a la que, te guste o no, no le podrás negar jamás, en un mundo tan competitivo y voraz, el innegable merito de destacar. Yo simplemente diré: God save the Queen!

miércoles, 4 de junio de 2008

Citas célebres (III) - Las musas se quedan huerfanas.


"Coco Channel dio libertad a las mujeres, Yves Saint Laureant les dio poder"


Pierre Bergé, socio y amante del recientemente fallecido diseñador.

martes, 3 de junio de 2008

3:10 to Yuma. Pólvora y honor.


Los géneros no mueren, ni decaen, sólo esperan. Es el talento de los creadores el que los eleva o los derrumba, y son las corrientes artísticas, o las modas, las que sitúan a uno u otro en las salas de cine. El western no ha muerto, sólo ha esperado a que llegarán buenas películas para traerlo al frente, como fue El Asesinato de Jesse James por el Cobarde Robert Ford (peliculón) y como es el film que nos ocupa, "remake" del dirigido por Delmer Daves en 1957 e interpretado por el abofeteador Glenn Ford y Van Helfin, y que servidor no ha visto, por lo que obviaré las comparaciones. El western necesitaba alejarse de la violencia sin sentido para que nos pudieramos sentar a escuchar una buena historia de vaqueros, con el añorado olor de la mezcla de pólvora y arena.

Dan Evans, veterano de guerra que vive modestamente en un rancho en medio de la nada, ve como unos tipos que trabajan para un hombre al que le debe dinero prenden fuego al granero en el que guardaba todo el pasto del que disponía para alimentar a su hambriento ganado, que también ha sido robado. Dan decide ir a recuperar su reses y exigir una compensación, pero en el camino presencia el asalto de la banda del temido Ben Wade a una diligencia que transportaba dinero. Tras un breve encuentro con el propio Wade, se dirige a la ciudad para resolver sus asuntos y allí, donde más tarde Wade es detenido, se enrola para cobrar una cuantiosa recompensa en la comitiva encargada de llevar a Wade hasta el tren de las 3:10 a Yuma, donde será ahorcado. Ahora el grupo no solo deberá vigilar al peligroso Wade, pues su banda de indeseables hará lo que sea por librarle de la soga.



A partir de este instante es cuando la película crece en interés, ya que podemos conocer mejor el carácter de sus protagonistas, así como sus motivaciones y sus lados oscuros. Evans, esta desesperado por poder mantener a su familia y ello le lleva actuar con más determinación que ninguno de sus compañeros, con la fuerza que su hijo mayor le animaba a usar, Wade, por su parte, se presenta como el gran villano, capaz de dar sensación de peligro y superioridad aun estando completamente rodeado, ademas de ser capaz de camelar a quien quiera con su carisma. Esta claro que Bale y Crowe son el pilar de la película, ellos hacen interesantes los dialogos y los silencios, hacen que nos creamos las dudas en la mirada de Evans, haciéndonos dudar a nosotros mismo sobre si es sólo por dinero o el honor tiene mucho que decir, y la implacable seguridad en si mismo de Wade, capaz de helar la sangre de cualquiera con sólo mirarle. De entre el resto del reparto destacaría a Ben Foster, que hace muy creíble su papel de infatigable y leal seguidor de Wade, y a Peter Fonda, que aunque no salga demasiado su presencia siempre es reseñable. No diría lo mismo del personaje del hijo de Evans, no por la actuación del chico, si no por que el personaje del pequeño héroe que a ratos se identifica con el malo empieza a ser un poco repetitivo.


La película avanza a gran ritmo hacia el tramo final, ayudada por le tensión provocada por la persecución de los secuaces de Wade y por las bien resueltas escenas de acción. Una vez en el poblado en el que se espera el tren, asistimos a lo mejor de la película y a, tal vez, la mayor falta de la misma. Por un lado, las balas silbando en el viejo oeste nos devuelven a los mejores momentos del genero, y por otro, las, por momentos, extrañas decisiones del personaje de Crowe pueden llegar a descolocar ligeramente al espectador, y que, pese a el enigma de dichas acciones y la verdadera motivación de Evans se resuelven al finalizar la película, la resolución no tiene la fuerza que uno esperaba.

Aún así, esas pequeñas pegas no estropean el buen rato que hace pasar, pues aunque no estemos ante una obra maestra, es un film de calidad. Grandes actuaciones que bien valen una entrada de cine, una buena banda sonora ( aunque no al nivel de la de Jesse James), salones, bancos, diligencias y balas, muchas balas, para disfrutar del buen cine, y por que no, volver al viejo oeste.


PD: Entrada número 50, parece que fue ayer cuando abrimos la puerta.....¡Ahora a por las 100!

domingo, 25 de mayo de 2008

Decíamos ayer.......

Con esta frase comenzó su clase Fray Luis de Leon en la Universidad de Salamanca tras haber pasado varios años encarcelado por obra y gracia de la Inquisición, restando importancia a su ausencia con sentido del humor y gran agudeza. No se me ocurrió mejor manera de asomar la cabeza por aquí sin que Holly me lance un zapato de tacón a la cabeza por haberme pasado océanos de tiempo sin quitar las telarañas de esta sala.

Como tema de conversación, lo más apropiado era sin duda hacer un pequeño "flashback" de lo que he visto, leído u oído en mi larga ausencia ( de esta sala me refiero, que no me he ido de viaje a ningún sitio, ya me hubiera gustado a mi.....), así que nos sentamos en el maravilloso sofa-bañera y le hable a Holly de........




....Planes de fuga:

No me suelo enganchar a muchas series, pero en un tiempo récord, aprovechando cada ratito de descanso, me trague las 3 temporadas de Prison Break. A mi me encantan las películas de robos, fugas y todo lo que necesite de un ingenioso y sorprendente plan, por lo que me quede atrapado en los oscuros túneles de Fox River entre amigos, enemigos, engaños, pasadizos y todos los elementos que un escape como Dios manda debe tener. Ademas, esta serie es un confirmación de todas y cada una de las leyes de Murphy: Si algo puede salir mal, saldrá mal.





Michael Scofield y Linconl Burrows.
Condenados a fugarse.


....Más fugas: Papillón, Steve McQueen y el piloto de leyenda:

También le hable, al hilo de las fugas, de un libro que estaba comenzando a leer y que ya me tenía enganchadisimo. Era la historia real de Henry Charriere, un joven al que condenaron de por vida por un crimen que no había cometido y que dedicaba todo su tiempo e ingenio a tratar de fugarse de las inhóspitas prisiones de la Guayana francesa. Holly me dijo que había visto la peli, interpretada por Steve McQueen, y que le había gustado mucho, casi tanto como el ultimo modelito que se había comprado y que me enseño inmediatamente.

Hablando del rubiales de la Triumph nos acordamos de otro piloto que nos recordaba irremediablemente a él. Valelntino Rossi, el carismático y veloz piloto que, una vez más, había escrito su nombre en los libros de historia y marcado una muesca más en los corazones de los amantes de la moto al realizar una de las celebraciones mas bellas y emotivas, si no la que más, para festejar junto al gran Nieto su victoria numero 90, con la que igualaba la marca del 12+1. Sin duda un hombre de película.





Steve McQeen



Valentino Rossi


....Abogados, conspiraciones y la sonrisa de América:


Le recomendé también la ultima novela que había leído: El informe pelícano. En ella una intrépida abogada redacta un informe que incrimina a las mas altas esferas del gobierno en el asesinato de dos jueces del tribunal supremo. Entretenida, muy entretenida, algo que se agradece y que es muy necesario en una novela repleta de abogados. Como en el caso anterior, Holly me hablo de la película. Yo la había visto de pequeño y no me había enterado de nadas, así que como si no la hubiera visto, pero en la portada del libro aparecía el bello rostro de la novia de América, aunque con gesto preocupado, sin lucir su ya mítica sonrisa.





Julia Roberts


.....El hombre sarcasmo:


Nos pusimos a hablar de cine. Poco le pude contar, pues entre una cosa y otra tan solo había visto una película en todo este tiempo: Ironman. Fui con un colega para pasar el rato y salí muy contento de la sala. Me lo había pasado en grande, a pesar de que me había quedado con ganas de mas. No ya con ganas de ver mas peleas, si no del gran Robert Downey Jr, perfecto en su papel de multimillonario Playboy, rebosando sarcasmo y humor en cada aparición. Ademas, coincidimos en que era de las pocas veces en las que los efectos estaban realmente conseguidos y no chirriaban y que, gracias a que el hombre estaba por encima del superheroe, los efectos estaban al servicio de la historia, y no al revés. Un brindis por IronMan.




.... de Givenchy y el legado:

Ahora me tocaba escuchar a mi, Y Holly me dijo que tenía algo muy especial que enseñarme. Me hablo de Cannes, de las estrellas, de la alfombra roja, y de una chiquilla que a mi me tenia loquito y que ella adoraba mas que a ninguna. Natalie, otra vez. Había pasado por Cannes deslumbrando y me enseño unas fotos de su paso por la gala contra el SIDA del AMFAR, en Cannes, donde apareció con un impresionante Givenchy blanco. Parecía de otro mundo, ¡que belleza!, ¡que elegancia!.

Natalie lució numerosos vestidos en Cannes y siempre estuvo radiante, pero ambos coincidimos que con el Givenchy había arrasado. Me dijo con nostalgia que a ella le hubiera encantado pisar una alfombra roja como la de Cannes, estaba segura de que todos la habrían adorado. Sin duda que sí.





Natalie Portman de Givenchy por Cannes

Como veía que la envidia de la alfombra roja podía convertir el momento en un "día rojo", la lleve a dar una vuelta hasta Tiffany's, (sin comprar nada, que con el rollo de la desaceleración....) y con una brillante sonrisa me perdonó y olvidó mi sonrojante ausencia.



Imágenes: Natalie Portman

lunes, 7 de abril de 2008

Richard Avedon: El día en el que la fotografía cobró vida


Dovima con elefantes (Cirque d'hiver, París, 1955)

Parece que han pasado siglos desde el último articulo. Dos semanas en las que me ha dado por hacer de todo menos volver a escribir. He estado con la cabeza puesta en el proyecto fin de carrera y en los ratos libres me he reconciliado con mi guitarra e, incluso, me ha dado por dibujar (aunque no sepa, pero me divierto. El día en el que me salgan garabatos medio decentes prometo una tira cómica para el blog con Holly como protagonista), por lo que no he tenido ningún rato en el que me sintiera con ganas de contaros algo interesante, y ya se sabe, sin ganas no se va a ningún sitio. Hazlo o no lo hagas, pero nunca lo intentes. Sin embargo, colocando la ingente cantidad de fotos que tengo guardadas de Audrey Hepburn me dí cuenta inmediatamente de que había una persona que se merecía un hueco en esta sala a la voz de ya. Esa persona es el fotógrafo Richard Avedon.

He de confesaros que soy un completo ignorante en lo que a fotografía se refiere (sólo se apuntar y disparar, y soy de los que salen en todas las fotos con los ojos cerrados), pero los grandes cuadros se han pintado para el gran publico, ¿no es verdad?. Creo que no hace falta ser experto en belleza para reconocerla cuando la ves, lo mismo ocurre con el talento, se siente, y es algo universal. Por esa razón cuando uno observa sus imágenes se da cuenta de que está ante algo especial.




Modelo con un abrigo de Cardin (París, 1957)

Avedon comenzó trabajando para Harper's Bazaar, y allí creo el photoshoot tal y como lo conocemos hoy en día, y aún sigue siendo imitado. La modelos vivían dentro de sus fotografías, mostraban orgullosas sus prendas paseando por París y conquistaban a todo aquél que se acercara arropadas por Balenciaga. Lucían altivas y orgullosas, adorables y risueñas, pero siempre vivas, parecía que su cámara se había colado en el lugar y en el momento mas inesperado, para inmortalizar un momento de pura espontaneidad. Las modelos de Avedon eran mujeres, no maniquíes, y se comportaban como tal.

Si se trataba de una fotografía de interior mas al uso, Avedon también imponga su sello y captaba a sus musas en extrañas y provocadoras posturas o simplemente lanzando una sugerente mirada que cautivase al observador. De esta manera llego a crear imágenes tan sorprendentes y atemporales como el posado de la modelo Dovima (todo un icono para Avedon y una de sus principales musas en el mundo de la moda) vestida de Dior y flanqueada por dos enormes elefantes, dotando al a imagen de un inmenso contraste entre la gracilidad de Dovima y la pesadez de los paquidermos, o el reportaje para Harpers Bazaar que realizó con Audrey Hepburn en los 60 mostrando el lado más chic de la actriz que se convirtió en una inequívoca fuente de inspiración para, entre otros, un tal Jordi Labanda.



El prototipo "chic"

Cabe reseñar que Avedon ejerció de asesor durante el rodaje de la Funny Face, en la que se ve reflejado totalmente en el personaje del fotógrafo Dick Avery interpretado por Fred Astaire, creando una inolvidable escena en la que Dick (Astaire) realiza una sesión de fotos con Jo (Audrey) que rebosa de estilo Avedon. Otra curiosidad es que la propia Audrey dijo que lo primero que vio nada más pisar Nueva York fue la estatua de la libertad y Richard Avedon, dando muestra de la importancia del famoso fotógrafo.




Audrey y Dovima leyendo un ejemplar de Vogue en un descanso del rodaje de Funny Face (Stanley Donen, 1957)

También se cultivó ampliamente en el arte del retrato. Durante largas y agotadoras (dicen) sesiones fotográficas bajo a las estrellas más brillantes al raso de la tierra, mostrando su lado más humano y cercano y alejándose del personaje que fotografiaba para acercarse a la persona. Así nos dejo asombrosas imágenes de personalidades de los ámbitos más diversos, la viva mirada de Picasso, el histrionismo de Dali, la ternura de Marilyn, Dylan y su guitarra, una sonriente Janis Joplin, un joven Marlon Brando, un cómico Orson Welles, la fuerza contagiosa de Katherine Hepburn, los hipnotizantes ojos de la Taylor, la sobriedad de Kofi Annan o la andrógina figura de un joven Truman Capote. Todos se rendían a sus pies.

Aparte del retrato de personalidades del espectáculo y de trabajos en el mundo de la moda, Avedon también se recreo en trabajos más personales. En este campo capto las costumbres y la esencia de lo más profundo del país en la serie "In the American West", retrato tal y como ellos decidieron a la clase política y al establishment americano en el 76 (dejó la pose y el vestuario a elección de los fotografiados, para no interferir en el trabajo con sus propias ideologías y opiniones) en la serie "The Family" para la revista Rolling Stone y realizo una imponente serie de fotografías a su padre durante los últimos años de su vida que sobrecogen por su cercanía y realismo, nada de poses forzadas ni escenas estudiadas, solamente su padre. Su ultima obra , que quedo sin terminar, fue un portafolio llamado "Democracy" dedicado a las elecciones del 2004 en la que fotografió a políticos, personalidades de los medios de comunicación y gente mostrando su apoyo a cada candidato en un intento de recoger el sentir general frente a tal evento.

Descurbidlo, admiradlo, vividlo.



Más imágenes: The Richard Avedon Foundation


PD: No sólo ha sido Avedon el que me ha animado a escribir, también influye el saber que hay gente pululando por la sala. Gracias por estar ahí.

PD II: Acabo de leer la descripción que de este blog aparece en la parte superior derecha. Allí habla de butacas, describiendo a esta "sala" como una sala de cine al uso. Sin embargo cada vez tengo menos claro que sea un sala de cine solamente. En estos pocos meses este pequeño lugar ha cambiado y se ha convertido en otra cosa, no se si mejor o peor, pero es otra cosa. Espero que os guste tanto como a mí.